Nace
en el Delta del Orinoco, Venezuela, en 1961. Historiador, ensayista y poeta. Escribe crítica literaria en suplementos literarios y en revistas virtuales en Internet.
Fundador del Ateneo Internacional de fronteras "Casa de las Aguas" y co-fundador del Jardín Botánico
de Delta Amacuro (Venezuela). Ha dictado Talleres de
formación literaria y conferencias sobre literatura venezolana contemporánea. Ha
publicado en revistas como Ateneo (Venezuela) y Espéculo (España),
La Lectura (Argentina), Casi nada (España)
y La Tecla (México). Su primer poemario
La pasión del suicida sale a la luz en 2000.
Iniciación
al lobezno
Vengo de un país
ignoto donde se habla con los muertos.
Mi hogar es un espino que lastima mi alma de lector apátrida
Vivo en la zozobra
y naufrago en el asco de una pestilencia
civilizatoria compulsiva
La patria escarnecida de mis ancestros es un escándalo
vituperado por hordas implacables
Todos se afanan
por aprobar el propedéutico: hominis lupus hominis. Los colmillos
sangrantes se
hincan en el cuello ciudadano y nuestros hijos son una legión de proyectos
ausentes.
Consignas vacuas se izan por doquier
en nombre de un cadalso de seda.
Parias de la desdicha,
hurgamos en el detritus de la promesa silente.
Postales estranguladas;
raídas por lágrimas disecadas.
Eso somos: un
grito de pimienta en la sabana decrépita.
Ciudad
derruida
Aquí yacen cientos
de fanáticos habitantes de una tierra de agua
Lacerada por la desidia de una decena de sectas sedientas de plasma.
Estos
cementerios son las ruinosas herencias de una reconstrucción a media luz que se
hizo debajo de
los sedimentos del Mar Muerto.
Este es el reino de unos semáforos apedreados sistemáticamente por espermatozoides
verbosos que suplantaron
el ojo contralor de un Alcalde exiliado de sí mismo.
Un malecón evocado
con rabia de druidas
se dibuja antes del amanecer
Y todo su recuerdo es un miasma de municipio
El puño izquierdo
reposa en la insondable letrina
de unos
procuradores subjúdices
Mientras un Aedes aegiptus bebe letras dispares
e inconclusas
en una enciclopedia de la infamia.
Los sueños
descuartizados
Estos son los
reinos de las maternidades arrasadas por una fe pálida y desguarnecida;
fe sin techos
ni paredes,
ni puertas, ni
ventanas...
Por aquí pasaron
los potros de la febrilidad indómita
y plantaron banderas con astas en los palafitos de la discordia
He allí los frutos
de tristes espinos
que lastiman cruelmente las sonrisas de los infantes
El aire se ha
tornado irrespirable
y los vecinos son lobos aullantes
que aplauden enceguecidos al ritmo de la ola multitudinaria
El
exilio es una lotería que cualquiera se gana por adelantado
y no hay, por ahora, ningún fablistán preso
en las mazmorras
del dogma
pero nadie osa hablar en voz alta
Cada "círculo
de la redención" se embucla más
abajo de la historia y la utopía es una galleta amarga
hecha con los huesos del adversario.
Extrema
urgencia
Anillos imantados
en la extrema
urgencia de una invocación fluvial
Vuelo subyacente me eleva
hacia ignotas profundidades
Y me desvivo
y
me desvelo, y desespero, y me desgarro, y muero, y nazco, y resucito
buscando la antigua gruta que me salva y me pierde
en
cielos de vértigo.
Grito
no proferido
Alzo la voz y
la estrello contra
los arrecifes de un silencio sepulcral
Voceo a tientas por entre los laberintos
de agua que rodea
a la ciudad decrépita
El grito no proferido de los desalmados
es un boral mortecino en la tarde aciaga.
Un río llora
la ausencia de barcos lunecidos
en mitad del día quemante
A veces la voz de Dios no es la voz del pueblo
y desde
la rendijas de los acantilados surgen
aullidos lacerantes de niños huelepega
alistados en las «filas rojas» del nuevo
amanecer.
Volver a la ciudad
Vuelvo y vuelo,
alto y sereno
como el vuelo aristocrático
del Albatros en lejano exilio
Vuelo en los ojos melancólicos
del ave
extraviada pasada la tormenta
Y vuelvo, una y otra vez, y otra vez, y otra...
en busca de un vestigio, de un hilo que
me guíe
en el recuerdo a las puertas derruidas de la ciudad
arrasada en nombre de las buenas nuevas.
Los profetas
inventan otras formas
de padecimiento, esta vez voluntario.